domingo, 23 de noviembre de 2014

ENSAYO SOBRE LA EDUCACIÓN

Educación, un concepto muy amplio que engloba dentro de si muchísimas cosas, según la Real Academia Española: Acción y efecto de educar. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes. Instrucción por medio de la acción docente. Cortesía, urbanidad.

La educación podría considerarse como la base de esta nuestra sociedad, pues existen unas normas no escritas que rigen el comportamiento de todos los seres humanos y son estas normas las que permiten que convivamos todos en armonía. La educación, no los conocimientos que se aprenden en el colegio, sino la educación, el saber estar, el respeto, la cordialidad, todas esas características de la persona se adquieren gracias a la interacción con otras personas a lo largo del tiempo. Las actividades extra escolares (entrenadores-monitores), las clases en el colegio (profesores), el tiempo que se pasa en casa (padres), incluso los propios amigos, en todos esos ámbitos estamos influenciados por otras personas que inciden directa o indirectamente en nuestra educación, en nuestra forma de pensar, en nuestra forma de actuar, a la larga, en lo que será nuestra vida, de ahí la importancia de las personas. No existe una educación única y universal, sino que cada usuario es un mundo y dependiendo de las interacciones que tenga y de él mismo, su comportamiento será de una forma u otra.
           
            Puesto de manifiesto la importancia de las normas no escritas y de la educación fuera de los libros, la pregunta es: ¿es necesaria la educación como conocimiento?
            En mi opinión es total y estrictamente necesaria pues una cosa sin la otra no serviría de nada y para ilustrar esto, utilizaré una comparación en la que la sociedad es un edificio, la educación como conocimiento es todo el mobiliario del edificio y la educación “moral”, podríamos llamarla es la propia estructura del edificio. Podemos encontrarnos con dos supuestos, una persona que posea muchos conocimientos después de muchos años de estudios y exámenes, es decir, alguien que tenga mucho mobiliario en el edificio pero que carece de una educación “moral” correcta, es decir, la base de su edificio, los pilares no son sólidos y por tanto el peso del mobiliario no podrá ser soportado por el edificio viniéndose abajo. Por el contrario tenemos a una persona con una ética maravillosa, respetuosa, sabia, con una base de su edificio y unos pilares extraordinarios, pero por motivos que desconocemos no ha podido adquirir los conocimientos de libros necesarios o que le “pedían”, en este caso tendríamos un edificio sólido tanto por fuera como en sus cimientos pero vacío en su interior, no apto para vivir en el.

¿A que conclusión llegamos con el símil del edificio? Solo en una sociedad con edificios sólidos en su estructura y con un buen mobiliario en su interior, la convivencia entre las personas será la idónea y se podrá prosperar hacia un futuro mejor.

Solo en un lugar donde el conocimiento este respaldado por la sabiduría se prosperará con equilibrio.


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